martes, 25 de enero de 2011

Tomó la foto, la compartió por Twitter y dio la vuelta al mundo

El bonaerense Pablo Roldán captó con su celular la caída de una mujer que se lanzó del piso 23 de un edificio. Esta es su historia


En diciembre pasado, un joven diseñador fue el primero en compartir vía Internet la toma de rehenes del Banco Continental de Gamarra. Las fotos de decenas de curiosos y policías en los alrededores de la agencia bancaria puso en alerta a los medios que inmediatamente acudieron al lugar a cubrir la noticia.


Historias como esta, en la que testigos comparten testimonios gráficos o audiovisuales de la noticia a través de redes sociales, comienza a ser cada vez más frecuente. La última colaboración improvisada ocurrió el lunes en Buenos Aires, Argentina, donde un ciudadano fue testigo de un frustrado intento de suicidio.

Pablo Roldán (26) caminaba como todos los días por la avenida 9 de Julio rumbo a su trabajo cuando escuchó un ruido que llamó su atención. Corrió a ver qué pasaba y se encontró con una asombrosa escena: una mujer que se acababa de lanzar del piso 23 de un hotel estaba con vida luego de caer sentada sobre el techo de un taxi que estaba estacionado a un lado de la avenida.

Inmediatamente después, Pablo sacó su BlackBerry del bolsillo y comenzó a captar la escena con la cámara del smartphone. “La verdad que fue algo que me salió por inercia. No me motivó el morbo, ni nada por el estilo, me pareció que era algo que tenia que tenerlo porque todo el mundo por muchos años se iba va acordar de este hecho”, contó en entrevista con elcomercio.pe desde Buenos Aires.

DE BUENOS AIRES A TODO EL MUNDO
En ese momento no pensó en compartirla hasta que apareció en la escena una amiga suya ( @denisitabaires ) a quien le contó que tenía las fotos. Se la envió a su celular y ella se encargó de compartirla en Internet a través de Twitter. La foto la cargó en Yfrog y en ese momento comenzó un alucinante viaje no solo por Argentina, sino por todo el mundo.

La imagen, en la que una mujer de 30 años está sentada sobre la chapa y la cristalera del automóvil, fue recogida por agencias de noticias y medios de comunicación internacionales. En cuestión de horas la imagen se publicó en los medios de diversos países acompañando la increíble historia del suicidio frustrado.

“Con el transcurso de las horas me di cuenta que la foto se dispersó por todos lados. Me pareció inimaginable”, señaló Pablo al ser consultado si se había dado cuenta de la trascendencia de su acto.

El joven bonaerense, que labora en un estudio jurídico, confiesa que no tiene mayor apego con el periodismo, pero se comportó como un reportero gráfico profesional pues tomó cerca de una decena de imágenes de lo sucedido. La foto principal la ha visto todo el mundo, pero a través del correo electrónico nos muestra que también registró el auxilio médico que recibió la mujer, la llegada de la ambulancia, la imponente arquitectura del edificio y el estado en que quedó el vehículo.

Por sus palabras, queda claro que ser testigo de este intento de suicido también lo ha afectado pues no todos los días un hecho semejante ocurre ante nuestros ojos. “Es raro, pues más allá de la foto uno nunca llega a entender por qué la gente llega a hacer esas cosas (…) Fue increíble su actitud, más aún que esté con vida luego de caer desde esa altura”.

La mujer de aproximadamente 30 años resultó con doble fractura de cadera y un hemoneumotórax, es decir con aire y sangre en uno de sus pulmones. Hasta la tarde del lunes su estado era reservado.

Como anécdota, Pablo cuenta que muchos diarios se pusieron en contacto con él y con su amiga Denis (quien aparece como autora de la foto en Twitter) para que les otorgue permiso de usar la foto y que incluso una prestigiosa agencia de noticia le giró un cheque para poder publicarla, aunque a él no se le había ocurrido cobrar por la imagen. “Ellos nos mandaron un cheque porque así se resguardan que no les hagan juicio. Yo no lo sabia la verdad. Uno aprende cosas todos los días”, apuntó.

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